¡Reyes del Este! Los Azulejos conquistan la división y el Rogers Centre estalla en júbilo tras una década de espera
- Juan Soto

- 28 sept 2025
- 4 Min. de lectura

Se acabó la espera. Se acabaron los fantasmas de las rondas de comodín y las dudas de pretemporada. Toronto, la ciudad que respira béisbol con una pasión latina inigualable, vuelve a tener a sus muchachos en la cima. En un fin de semana soñado, los Toronto Blue Jays completaron una barrida histórica sobre los Rays de Tampa Bay para coronarse campeones de la División Este de la Liga Americana por primera vez desde 2015.
La novena canadiense finalizó la temporada regular con un récord de 94-68, completando un asombroso giro de 180 grados tras la decepcionante campaña de 2024 (donde terminaron con 74 victorias). A pesar de la presión asfixiante de los Yankees de Nueva York, que cerraron el año con ocho victorias al hilo y el mismo récord, el criterio de desempate y la fortaleza mental de Toronto prevalecieron.
El Rogers Centre fue el epicentro de una fiesta que llevaba diez años cocinándose. A continuación, la crónica de los tres días que definieron el destino de la franquicia.
Juego 1: El factor sorpresa: Lukes y Bieber ponen a Toronto a un paso de la gloria
Marcador Final: Azulejos 4 – Rays 2
El fin de semana comenzó con tensión en el ambiente. El "Número Mágico" era 3, y con los Yankees ganando en paralelo, el margen de error era nulo. Fue una noche donde los nombres menos habituales se vistieron de héroes.
Shane Bieber (4-2) demostró por qué la gerencia apostó por él, lanzando cinco entradas efectivas que mantuvieron a raya a los bates de Tampa. Sin embargo, el golpe decisivo vino del madero de Nathan Lukes. En la quinta entrada, con el juego empatado y la presión aumentando, Lukes conectó un cuadrangular de dos carreras ante Adrian Houser que rompió la igualdad y encendió a los 42,184 aficionados presentes.
El relevo hizo su trabajo, y Jeff Hoffman cerró la cortina en el noveno para su salvamento número 33. Con la victoria, el número mágico se redujo a dos. "Ganamos porque aprovechamos las oportunidades temprano. Eso es béisbol de octubre", comentó el manager John Schneider, aliviando la ansiedad de la ciudad.
Juego 2: La sangre nueva responde: Yesavage brilla en el montículo y la corona queda a un suspiro
Marcador Final: Azulejos 5 – Rays 1
El sábado, con la posibilidad de asegurar al menos el empate en la cima, el futuro de la organización tomó la pelota. El novato Trey Yesavage, en apenas su tercera apertura en Grandes Ligas, lanzó con la frialdad de un veterano de diez campañas. Yesavage (1-0) tiró cinco entradas en blanco, permitiendo cinco hits y ponchando a cinco, demostrando que el escenario no le quedó grande.
La ofensiva respaldó al chico temprano. Ernie Clement fue el motor, impulsando dos carreras y anotando otras dos, mientras que el receptor mexicano Alejandro Kirk calentaba motores para lo que vendría después con un jonrón solitario en el séptimo.
La victoria, combinada con el triunfo de Nueva York, dejó el escenario listo para un domingo de infarto: una victoria más y el título sería nuestro. Toronto mejoró su récord en casa a 53-27, el mejor de la Liga Americana, convirtiendo el Rogers Centre en una fortaleza inexpugnable.
Juego 3: ¡Campeones! Alejandro Kirk desata la fiesta con un Grand Slam y Toronto se corona en el Este
Marcador Final: Azulejos 13 – Rays 4
El domingo 29 de septiembre de 2025 quedará grabado en la memoria colectiva de esta ciudad. En una tarde otoñal perfecta, los Azulejos no dejaron espacio para la duda. Salieron a arrollar.
Y el héroe de la jornada, el hombre que hizo explotar la champaña, fue nuestro Alejandro Kirk. En la misma primera entrada, con las bases llenas y la ansiedad a flor de piel, el "Capitán Kirk" conectó un Grand Slam majestuoso de 387 pies por el jardín izquierdo. Ese batazo fue un grito de guerra: esta división es nuestra.
Kirk no se detuvo ahí; en la quinta entrada agregó otro cuadrangular de dos carreras, terminando con una actuación legendaria de dos jonrones y 6 carreras impulsadas. George Springer y Addison Barger se unieron a la fiesta con jonrones en un séptimo inning de cinco anotaciones que sirvió para empezar los cánticos de celebración en las gradas.
Kevin Gausman abrió el encuentro, pero cuando los Rays amenazaron en el cuarto, el manager Schneider no dudó en usar a su bullpen. Mason Fluharty apagó el fuego y cinco relevistas se combinaron para silenciar a Tampa Bay.
Al caer el último out, la celebración fue ensordecedora. "Nunca dejamos de creer el uno en el otro. Cuando encontramos nuestro ritmo, supimos que nadie podía vencernos", declaró Schneider, empapado en alcohol y alegría.
Lo que significa:Al ganar la división, los Azulejos obtienen el sembrado número 1 de la Liga Americana. Esto garantiza:
Descanso: No jugarán la peligrosa serie de comodines (Wild Card).
Ventaja de campo: Tendrán la localía en la Serie Divisional (ALDS) y en una eventual Serie de Campeonato.
Salud: Estos días libres son oro puro para recuperar a piezas claves como Bo Bichette, Chris Bassitt y Ty France.
Conclusión:Toronto ha completado la misión de la temporada regular. Los Yankees se conformarán con el comodín, mientras que los Azulejos esperan descansados en la cima. La fiesta fue hermosa, pero como dijo Vladimir Guerrero Jr. entre el humo de los puros y la música latina en el vestidor: "El trabajo no ha terminado".
Próxima parada: Serie Divisional. ¡Que venga octubre!
Para On Latino Magazine, reportó Juan Soto Lafont.

Comentarios