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Del Infierno a la Gloria: Los Azulejos sobreviven a una paliza histórica para descorchar la champaña y asegurar su boleto a la Postemporada

  • Foto del escritor: Juan Soto
    Juan Soto
  • 21 sept 2025
  • 3 Min. de lectura
Foto: Logo de los Blue Jays - material de internet
Foto: Logo de los Blue Jays - material de internet

El béisbol es un deporte de memoria corta, y gracias a Dios por ello. Lo que vivieron los Toronto Blue Jays este fin de semana en el Kauffman Stadium de Kansas City fue el resumen perfecto de una temporada llena de resiliencia. La novena canadiense pasó de sufrir la peor derrota de su historia reciente el viernes a celebrar bañados en champaña el domingo.


Toronto (90-66) se convirtió oficialmente en el primer equipo de la Liga Americana en asegurar su lugar en la postemporada, poniendo fin a una semana de ansiedad donde la ventaja en la División Este se vio amenazada. A pesar de perder la serie 1-2 ante los Reales, la victoria del domingo disipó los fantasmas y garantizó que el béisbol de octubre regresará al Rogers Centre.

A continuación, la crónica de un fin de semana que puso a prueba el corazón de toda la nación de los Azulejos.


Juego 1: Masacre en Misuri: Scherzer colapsa en la peor derrota de la temporada

Marcador Final: Reales 20 – Azulejos 1

El viernes por la noche no fue un juego de béisbol; fue una pesadilla en vivo y en directo. Max Scherzer, el futuro Salón de la Fama en quien confiamos para los momentos grandes, vivió la salida más corta de su carrera por razones no relacionadas con lesiones. "Mad Max" no pudo ni siquiera terminar el primer inning, retirando apenas a dos bateadores y permitiendo siete hits y una avalancha de carreras.


La ofensiva de Kansas City no tuvo piedad, enviando a 10 hombres al plato en el primer episodio. Salvador Pérez, el veterano receptor venezolano, conectó un jonrón de tres carreras que fue la daga inicial.


George Springer, quien celebraba su cumpleaños número 36, nos dio una falsa esperanza al conectar su jonrón número 63 abriendo juego (segunda mejor marca en la historia), pero eso fue todo. Los Reales conectaron 27 imparables, récord de franquicia,  en una humillación de 20-1 que dejó al clubhouse en silencio absoluto y al coach de pitcheo, Pete Walker, expulsado por la frustración. Fue, sin duda, el punto más bajo del año.


Juego 2: Bieber brilla pero la ofensiva se apaga y la ansiedad aumenta

Marcador Final: Reales 2 – Azulejos 1

El sábado, la misión era pasar la página, pero la tensión se sentía en el aire. Shane Bieber subió al montículo y ofreció su mejor actuación desde que llegó a Toronto, lanzando 6.1 entradas de calidad con solo dos carreras permitidas. En cualquier otro día, eso hubiera sido suficiente.


Sin embargo, el bateo oportuno brilló por su ausencia. Daulton Varsho conectó su jonrón número 19 para acercar al equipo, pero fue insuficiente. Bobby Witt Jr. y Vinnie Pasquantino conectaron cuadrangulares consecutivos ("back-to-back") que definieron el encuentro.


La derrota, la cuarta consecutiva para los Azulejos, combinada con una victoria de los Yankees, redujo la ventaja en la división a solo dos juegos. El equipo no logró asegurar su pase a playoffs ese día y la presión comenzaba a sentirse en los hombros de un grupo que parecía haber perdido el rumbo en el peor momento posible.


Juego 3: ¡Estamos Dentro! Toronto vence 8-5 y sella su regreso a Octubre

Marcador Final: Azulejos 8 – Reales 5


El domingo, el sol volvió a salir para Toronto. Con la urgencia de evitar una barrida y frenar la caída libre, los Azulejos respondieron como los campeones que aspiran a ser. La victoria de 8-5 no solo rompió la racha de cuatro derrotas, sino que matemáticamente aseguró que el equipo jugará en la postemporada por tercera vez en cuatro años.


El manager John Schneider, visiblemente emocionado, recordó el momento más bajo de la temporada en mayo, cuando el equipo tenía récord negativo tras ser barrido en Tampa. "Ver a este grupo de hombres dejar el ego a un lado y jugar el uno por el otro es lo más gratificante que he vivido", declaró el estratega.


Aunque el objetivo principal, ganar la División Este,  aún no está completado (la ventaja es de 2.5 juegos sobre Nueva York), la celebración en el clubhouse visitante fue merecida. Vladimir Guerrero Jr. lo resumió mejor: "Hoy regresamos a la postemporada, pero el viaje no ha terminado. Queremos la división".


Lo que Viene:Con el boleto a playoffs en el bolsillo, los Azulejos regresan a casa para cerrar la temporada regular con una estancia de seis juegos contra Boston y Tampa Bay. El objetivo ahora es simple: asegurar el título divisional para evitar la ronda de comodines y descansar hasta la Serie Divisional.


¡Toronto está de fiesta, pero el trabajo aún no termina!


Para On Latino Magazine, reportó Juan Soto Lafont.

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