Andrés Cepeda revela los secretos de Big Band 2: un viaje por la música latinoamericana y caribeña
- Fernando Mendoza Nivicela

- hace 1 hora
- 9 min de lectura

Hay entrevistas que uno espera durante mucho tiempo. Para mí, esta conversación con Andrés Cepeda era una de ellas.
Durante años lo hemos visto sobre los escenarios con su guitarra, acompañado por diferentes formatos musicales y construyendo una carrera que lo ha convertido en una de las voces más queridas de Colombia y Latinoamérica. Esta vez, sin embargo, quería hablar con él de algo diferente: Big Band 2, su nueva producción y un proyecto en el que comparte escenario con más de 30 músicos para recorrer algunas de las canciones y sonidos que forman parte de la historia musical de Latinoamérica y el Caribe.
Nos encontramos en Miami, durante su gira de promoción, y desde el primer momento quise llevar la conversación más allá de una entrevista tradicional de lanzamiento.
Le pregunté directamente por este nuevo proyecto.
“Claro que sí, estamos lanzando nuestro nuevo álbum, Andrés Cepeda Big Bang 2, un álbum en un formato que me encanta, ya habíamos lanzado uno en el año 2019 que se hizo creador a un Latin Grammy como mejor álbum tropical tradicional, y ahora lanzamos este otro, el primero más enfocado en los boleros, mis boleros favoritos, este hace un recorrido por la historia, el viaje que hace el formato de Big Bang, una vez sale de los Estados Unidos y se encuentra con la música cubana, puertorriqueña, mexicana, colombiana, venezolana, y de ahí salen algunas de las canciones y los artistas más importantes de nuestra cultura latina.”
Andrés continuó explicando el concepto de esta segunda entrega y lo que representa para él trabajar nuevamente con este formato.
“Haciéndole un homenaje a estos compositores, arreglistas e intérpretes, presento este álbum de 12 canciones, grabado en vivo en una serie de conciertos que hicimos en Bogotá el año anterior y que hoy publicamos, en donde tengo invitados especiales a la señora Lila Downs de México, y dos invitados únicos que son el señor Benny Morey y la señora Celia Cruz, cuyas voces aparecen en el álbum de sus cintas originales sin la utilización de la inteligencia artificial, entonces estamos muy felices de presentar este nuevo trabajo para que lo disfruten, lo bailen, lo gocen y sigamos celebrando una de las eras doradas de nuestra música latina.”
Hay una imagen que, inevitablemente, muchos tenemos cuando pensamos en Andrés Cepeda: él con su guitarra.
Por eso quise llevarlo a un escenario completamente diferente. En Big Band 2, la dimensión de la producción cambia y son más de 30 músicos los que acompañan al artista.
Le planteé la pregunta de una manera muy directa: después de verlo tantas veces con su guitarra, ¿en algún momento pensó dónde se había metido al encontrarse rodeado de una orquesta de esta magnitud?
La respuesta me llevó mucho más atrás en su historia musical.
“Pues es un proyecto que me encanta, que vengo haciendo ya hace un tiempo, mi primera incursión con el Big Band lo hice en el año 2004-2005, cuando grabé una canción que se llama Piel Canela, que hace parte muy importante de mi repertorio en este mismo formato, y desde entonces que he enamorado de esta manera de hacer música, de la formación de esta orquesta y espero poder seguir haciéndolo, ya llevo dos álbumes pero creo que me da pie para seguir haciéndolo, desde el principio de la carrera me ha gustado mucho este formato.”
Es decir, Big Band 2 no aparece de la nada. En nuestra conversación quedó claro que este formato forma parte de una historia musical que Cepeda comenzó a explorar hace más de dos décadas.
Quise jugar con la idea de que el álbum funciona como un viaje musical. Si pudiéramos subirnos a ese recorrido que propone Cepeda, ¿cuál sería la primera parada?
Su respuesta fue concreta:
“El viaje del Big Band comienza en Nueva York, comienza en Chicago, las grandes ciudades americanas y después se traslada a Cuba, Puerto Rico, México, finalmente llega a las costas colombianas, comienza en Nueva York.”
Ese recorrido es precisamente uno de los elementos que hacen particular a Big Band 2: partir de las raíces del formato Big Band y seguir su transformación al encontrarse con diferentes culturas y tradiciones musicales.
Con un repertorio tan amplio, escoger solamente 12 canciones no debió ser sencillo. Por eso quise saber si hubo alguna canción que descubrió durante el proceso y que inmediatamente sintió que tenía que estar en el álbum.
Andrés me explicó que la dificultad estaba precisamente en la cantidad de música disponible.
“Fue difícil escoger las canciones, hay muchísimo repertorio, mucho de este repertorio se queda por fuera del álbum, pero son todas canciones con las que crecí, canciones que conozco muy bien, que las escogí porque las adoro, me encanta cantarlas, las he bailado, las he gozado muchas veces y hacen parte de ese tesoro cultural que tenemos en Latinoamérica y en el Caribe particularmente.”
Y esa respuesta abre una de las claves de este álbum: no se trata únicamente de interpretar canciones conocidas, sino de volver a ellas desde una relación personal con ese repertorio.
Uno de los momentos más especiales de Big Band 2 es la presencia de voces históricas como Celia Cruz y Benny Moré, utilizando sus grabaciones originales y sin inteligencia artificial.
Quise saber qué había pasado por la cabeza de Andrés cuando decidió incorporar la voz de Celia Cruz al proyecto y cuál había sido el proceso para hacerlo realidad.
“Sí, obviamente cuando se me ocurrió traer la voz de Celia Cruz, por ejemplo, me pareció que era un reto importante encontrar las cintas originales, conseguir las autorizaciones, el beneplácito de sus herederos, de la gente Precisamente por eso, durante la entrevista quise hacerle una pregunta un poco más atrevida.
Le planteé un escenario hipotético: si pudiéramos utilizar inteligencia artificial para crear un video o incluso un concierto y traer de regreso a alguno de estos artistas, ¿a quién escogería?
Su respuesta fue clara:que protege su legado, y cuando conseguí el favor de ellos y las autorizaciones, pues fue como un sueño hecho realidad.”
“No lo haría, no soy muy fanático de utilizar la inteligencia artificial para hacer arte.”
Cuando uno revisa un repertorio tan grande y escucha a un artista hablar de tantas canciones que quedaron por fuera, es inevitable hacer la pregunta.
¿Existe la posibilidad de una tercera entrega?
Andrés no cerró esa puerta.
“Claro, es tanta la música que se puede incluir en un proyecto como este y son tantas las lindas composiciones y arreglos que existen que me hacen pensar en una tercera versión de Andrés Cepeda Big Band.”
Así que, aunque Big Band 2 es el proyecto que actualmente presenta al público, la conversación dejó abierta la posibilidad de que este viaje musical todavía tenga más capítulos.
Durante la entrevista hicimos también un pequeño juego. De todas las canciones de este nuevo álbum, si tuviera que escoger una que quisiera mantener siempre dentro de su repertorio, ¿cuál sería?
Su elección fue “Colombia Tierra Querida”.
“De este nuevo álbum, sí, sin duda. Por ejemplo, escogería una canción que le hace homenaje a mi Colombia, que se llama Colombia Tierra Querida.”
Una elección que además conecta directamente con el componente latinoamericano y colombiano que atraviesa todo el proyecto.
El ping-pong de Big Band 2
Llegó entonces uno de mis momentos favoritos de la entrevista: las respuestas rápidas.
Le propuse a Andrés que escogiera canciones del álbum para diferentes situaciones.
¿La canción que más le costó convertir en una canción de Andrés Cepeda?
Su respuesta fue interesante porque explicó que el proceso no consistió realmente en transformar las canciones al formato Big Band.
“Bueno, realmente todas las canciones son originalmente arreglos en Big Band. Nacieron así, las conocemos así. Entonces, digamos que lo que hice fue respetar esos arreglos y cantarlas yo, llevarlas a mi mundo interpretativo.”
Y agregó:
“Pero en el formato y en sus arreglos, prácticamente todas las canciones nacen dentro del formato de Big Band.”
¿La canción que quedó exactamente como la imaginaba?
“Hay una muy linda, por ejemplo, que se llama Poquita Fe del gran Bobby Capo, que adoro como quedó, como me la soñaba.”
¿La canción más elegante del disco?
“Canción más elegante del disco, una canción mexicana que se llama Alma Mía.”
¿La canción para conquistar a alguien?
Aquí la respuesta fue rápida:
“Para conquistar a alguien hay una canción que se llama Rayito de Luna, por ejemplo.”
¿La canción para escuchar una noche con una copa?
“Una noche con una copa oiría Lamento Borincano.”
¿La canción que más lo sorprendió cuando la escuchó terminada?
“La versión con el dueto de Celia Cruz y la de Benny More. Esas dos me sorprendieron mucho como quedaron.”
Pedro Vargas: ¿un invitado para una próxima edición?
También quise imaginar con él una futura entrega. Si pudiera incorporar a un artista de otra época a una próxima versión de Big Band, ¿a quién escogería?
Después de mencionar que ya tiene a Celia Cruz y Benny Moré, respondió:
“Bueno, ya tengo a la gran Celia Cruz, ya tengo al gran Benny More. Creo que me gustaría tener, por ejemplo, de México al maestro Pedro Vargas, por ejemplo.”
Y como la conversación estaba tomando un tono cada vez más relajado, aproveché para hacerle una pregunta completamente diferente:
Si Celia Cruz tiene el azúcar, ¿Andrés Cepeda tiene…?
La respuesta fue inmediata:
“La sal.”
Uno de los elementos especiales de Andrés Cepeda Big Band 2 es que el proyecto también tendrá una edición en vinilo.
En una época dominada por el streaming y las plataformas digitales, quise saber si consideraba que estamos perdiendo esa relación física que durante décadas existió entre los artistas, los discos y sus seguidores.

Andrés no lo ve así. Por el contrario, considera que estamos viviendo un nuevo momento para este formato.
“No, de hecho creo que hay un resurgir muy interesante del consumo de vinilo. Ahora en el mundo vuelve a haber muchas tiendas de discos en donde la gente compra vinilos. De hecho, uno de los elementos de nuestro merchandising que se vende más en los shows son precisamente los vinilos.”
Y agregó:
“Y creo que hay un resurgir de los coleccionistas que adoramos este tipo de formatos.”
Como estábamos hablando de colecciones, aproveché para llevar la conversación a un terreno más personal.
Le pregunté qué colecciona y qué vinilo tendría que prestarme si algún día llegara a su casa.
La respuesta provocó una sonrisa:
“Bueno, tengo colección de vinilos, pero hay una regla no escrita de los coleccionistas de vinilos y de libros. No se prestan, porque no los vuelves a ver nunca más.”
Así que cambié la pregunta: ¿cuál me recomendaría comprar?
Su respuesta fue, quizás, la recomendación más conveniente para esta entrevista:
“Ah, pues obviamente. Hay uno muy bonito que se llama Andrés Cepeda Big Band 2.”
Después de tantos años cantándole al amor, quise salir por un momento del álbum y preguntarle algo más personal desde su perspectiva artística: ¿ha cambiado su manera de entender el amor con el paso de los años?
Su respuesta fue:
“El amor siempre es distinto en las diferentes edades del ser humano. No es lo mismo enamorarse en la adolescencia que en la juventud, que en la madurez. El amor tiene diferentes maneras de manifestarse en la vida de los seres humanos a medida que vamos creciendo.”
Una reflexión que resume también una de las características de una carrera construida durante diferentes etapas de la vida
Como periodista y como parte de una comunidad que ha seguido de cerca la carrera de Andrés Cepeda en Canadá, no podía dejar pasar la oportunidad de hablar de Toronto.
Durante la entrevista le entregué un recuerdo relacionado con la ciudad y con el Mundial de 2026: el coin oficial de la FIFA, además de la pieza que llevé como obsequio.
Su reacción fue inmediata:
“Qué bonito.”
Y después:
“Qué gran obsequio. Me encanta. Muchas gracias.”
La conversación terminó con una promesa para los seguidores de Cepeda en Canadá:
“Buenísimo. Ya nos vemos pronto el año que viene en Canadá nuevamente y obviamente estaremos en Toronto.”

Antes de terminar nuestra conversación, quise aprovechar el espacio para hablar de una situación que estaba afectando a Colombia y preguntarle a Andrés qué mensaje tenía para los colombianos que viven dentro y fuera del país y quieren ayudar.
Su respuesta fue un llamado a buscar mecanismos efectivos para apoyar a las personas afectadas:
“Hay muchas maneras de ayudar en este momento a la gente que ha sido damnificada por el terremoto en varias partes del país. A través de instituciones muy reconocidas se puede hacer ese aporte de manera efectiva. A través de UNICEF que protege la salud y el bienestar de niños, niñas y adolescentes en el mundo, pero especialmente en Colombia.”
Y añadió:
“O a través de la Cruz Roja. Son dos buenas maneras de donar y de hacerse presentes con ayudas para el pueblo colombiano en este momento.”
Al terminar la entrevista, me quedo con la sensación de haber conversado con un artista que continúa explorando formatos y repertorios sin dejar de lado la identidad que ha construido durante décadas.
Big Band 2 es, en palabras del propio Andrés Cepeda, un recorrido que comienza en las grandes ciudades de Estados Unidos y continúa por Cuba, Puerto Rico, México y Colombia. Un proyecto construido alrededor de canciones, compositores, arreglistas e intérpretes que forman parte de ese gran patrimonio musical latinoamericano y caribeño.
Y quizá lo más interesante es que la conversación no terminó con la sensación de estar frente a un proyecto cerrado. Cuando le pregunté por una tercera edición, Andrés dejó abierta la posibilidad.
Por ahora, Big Band 2 ya está aquí.
Y después de escuchar a Andrés hablar de estas canciones, de Celia Cruz, Benny Moré, Lila Downs, el vinilo y esa enorme orquesta que lo acompaña, solo queda una cosa por hacer: escucharlo, bailarlo y gozarlo.




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