Toronto FC firma una remontada épica ante Colorado Rapids en el BMO Field
- Fernando Mendoza Nivicela

- hace 3 días
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Un partido caótico, lleno de expulsiones y giros inesperados, terminó con victoria 3-2 para Toronto FC. Los Reds remontaron un 0-2 en contra mostrando carácter y madurez en casa. Josh Sargent fue figura con gol y asistencia en una noche inolvidable.
El Toronto FC protagonizó una de las remontadas más intensas de la temporada 2026 de la Major League Soccer al imponerse 3-2 frente a Colorado Rapids en el BMO Field. En un duelo marcado por la locura táctica, las expulsiones y los cambios emocionales constantes, el conjunto canadiense logró revertir un 0-2 adverso para quedarse con tres puntos clave. El resultado no solo refuerza su buen momento en casa, sino que también evidencia una identidad clara: este equipo no se rinde. Con este triunfo, Toronto alcanza los 10 puntos en la tabla, consolidando un arranque competitivo. La noche, además, tuvo un tinte especial por el reconocimiento a su capitán.
La previa estuvo cargada de emoción con el homenaje a Jonathan Osorio, quien alcanzó las 400 apariciones con el club en todas las competiciones. El BMO Field, renovado y con mirada al Mundial 2026, proyectó un video emotivo con mensajes de figuras del deporte y su familia. Ese contexto emocional pareció trasladarse al campo en los primeros minutos. Toronto salió con intensidad, dominando la posesión y empujando al rival hacia su propio campo. Sin embargo, la falta de definición volvió a ser protagonista en un primer tiempo que dejó sensaciones encontradas.

Durante la primera mitad, el dominio del balón fue claramente para Toronto, generando varias aproximaciones peligrosas. Al minuto 12, Josh Sargent tuvo la más clara con un remate dentro del área que hizo vibrar el estadio. Jugadores como José Cifuentes, Deandre Kerr y el propio Osorio se mostraron activos en ataque, pero sin lograr concretar. La sensación era clara: mucho juego, poca efectividad. A pesar de tener superioridad territorial y generar peligro, el gol nunca llegó en los primeros 45 minutos.
El partido comenzó a calentarse al minuto 34 con la expulsión de Jackson Travis, lo que parecía inclinar aún más la balanza a favor de Toronto. Sin embargo, lejos de capitalizar la ventaja, el equipo local perdió claridad con el paso de los minutos. Antes del descanso, Walker Zimmerman vio la amarilla, en un indicio de lo que sería un segundo tiempo cargado de tensión. El primer tiempo finalizó 0-0, dejando la sensación de que Toronto había dejado escapar una gran oportunidad.
El segundo tiempo arrancó con un giro inesperado. Apenas iniciando, una revisión arbitral terminó con la expulsión de Raheem Edwards, dejando a ambos equipos en igualdad numérica. A partir de ahí, el partido cambió completamente. Colorado aprovechó el desconcierto y golpeó rápidamente con goles de Paxten Aaronson al 51’ y Keegan Rosenberry al 54’, poniendo el 0-2. En cuestión de minutos, el dominio de Toronto se desmoronó.
Pero cuando el panorama parecía más oscuro, emergió la reacción del equipo local. Al minuto 65, Richie Laryea descontó con un disparo desde un ángulo complicado que devolvió la esperanza. Toronto volvió a creer y empujó con intensidad en busca del empate. El rival comenzó a ceder espacios, y la presión se hizo cada vez más evidente. El partido entró en una fase de caos total, donde cualquier error podía ser decisivo.
Ese error llegó al minuto 77, cuando el arquero Zack Steffen protagonizó un autogol tras un fallo inesperado. El 2-2 encendió completamente el estadio y cambió la dinámica emocional del encuentro. Toronto se volcó al ataque con todo, aprovechando además la expulsión de Miguel Navarro que dejó a Colorado con nueve jugadores. La remontada ya no parecía imposible, sino inevitable.

El gol de la victoria llegó al minuto 85, cuando Sargent apareció de cabeza tras un tiro de esquina ejecutado por Alonso Coello. Fue el cierre perfecto para una actuación destacada del delantero, quien además sumó una asistencia. Los últimos minutos, con más de diez de adición, fueron una prueba de resistencia. Colorado buscó el empate con desesperación, mientras Toronto defendía con carácter una victoria que ya sabía a épica.
Tras el partido, el técnico Robin Fraser destacó la resiliencia del grupo: “It was actually quite surreal… the character that the group showed being down two goals… the response was excellent.” Sobre Sargent, agregó: “I think Josh is good at everything that you need a forward to be good at… I think we've only scratched the surface.” Por su parte, el delantero afirmó: “Very crazy game… everybody kept working hard, kept believing in ourselves and got the result in the end.” Además, sobre su gol expresó: “Big relief… very happy… hopefully more to come.” Una noche caótica, sí, pero también una declaración de identidad para Toronto FC.
Además, los jugadores resaltaron la mentalidad y el compañerismo del equipo durante el partido. Josh Sargent comentó sobre la dinámica del encuentro y el esfuerzo colectivo: “I think we did really well… everybody kept working hard and we knew what we had to do and just refused to give up.” Richie Laryea, autor del primer gol, también destacó la concentración pese a la intensidad: “We have our spots where we're supposed to run… very big goal for us.” Los jugadores coincidieron en que la victoria fue un reflejo del carácter del equipo y de su capacidad para superar adversidades, un mensaje que seguramente seguirá marcando la temporada.

El partido también quedará marcado por la intensidad y los momentos de caos que vivió el BMO Field, un estadio mundialista que presenció cómo el marcador cambió de forma vertiginosa. Las expulsiones de Jackson Travis, Raheem Edwards y Miguel Navarro, sumadas a varias tarjetas amarillas y al autogol de Zack Steffen, hicieron que el encuentro fuera impredecible hasta el último minuto. Aun así, Toronto FC supo sobreponerse a cada adversidad y mantener la calma, transformando un partido caótico en una victoria épica que quedará en la memoria de los aficionados que llenaron el estadio.


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