Senegal aplasta a Irak en Toronto y mantiene vivo el sueño mundialista con una goleada histórica
- Fernando Mendoza Nivicela

- 26 jun
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Senegal necesitaba un milagro y decidió construirlo a fuerza de goles. Con una exhibición ofensiva en el Toronto Stadium, los Leones de Teranga golearon 5-0 a Irak y dejaron claro que aún no están listos para despedirse de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Ahora, esperan los resultados del resto de grupos con la ilusión intacta de avanzar como uno de los mejores terceros.

Por Fernando Mendoza Nivicela | ON LATINO MEDIA
Medio acreditado por FIFA para la cobertura de la Copa Mundial de la FIFA 2026
La tarde del viernes en Toronto tenía aroma de final anticipada. Tanto Senegal como Irak llegaban al cierre del Grupo I sin margen de error, obligados no solo a ganar, sino a hacerlo por una amplia diferencia para mantener vivas sus opciones de clasificación. Con ese escenario, el Toronto Stadium fue testigo de un partido cargado de tensión desde el pitazo inicial, pero que rápidamente se inclinó hacia el conjunto africano. Los dirigidos por Pape Thiaw entendieron la magnitud del desafío y ofrecieron una actuación prácticamente perfecta, dominando cada sector del campo y construyendo una goleada que los mantiene soñando con un lugar en la ronda de 32 del Mundial 2026.

Senegal no tardó en mostrar sus intenciones. Apenas transcurrían cuatro minutos cuando un tiro de esquina ejecutado por Lamine Camara encontró la potencia aérea de Abdoulaye Seck, quien se elevó por encima de toda la defensa iraquí para conectar un cabezazo que, tras un ligero desvío de Habib Diarra, terminó superando al arquero Ahmed Basil. El tempranero 1-0 desató la euforia entre los miles de aficionados senegaleses presentes en el estadio y marcó el camino de un partido que poco a poco comenzó a convertirse en un monólogo africano. Con Sadio Mané, Ismaïla Sarr e Ibrahim Mbaye atacando constantemente los espacios, la defensa iraquí empezó a sufrir cada transición ofensiva.
El momento que cambió definitivamente el encuentro llegó apenas nueve minutos después. Sadio Mané escapó rumbo al área y fue derribado por Rebin Sulaka cuando se perfilaba completamente solo frente al arco. Inicialmente el árbitro mostró tarjeta amarilla, pero tras la revisión del VAR la decisión cambió a expulsión directa al considerar que se trataba de una ocasión manifiesta de gol. Con un hombre menos desde el minuto 13, Irak vio cómo todo su plan de partido se desmoronaba. El seleccionador Graham Arnold tuvo que sacrificar a uno de sus atacantes para recomponer la defensa, reorganizando a su equipo con un 4-4-1 que buscó resistir el asedio senegalés. Aunque el bloque bajo permitió contener parcialmente el vendaval africano durante el resto de la primera mitad, la sensación era que el segundo gol solo era cuestión de tiempo.

Paradójicamente, Irak mostró personalidad durante algunos tramos finales del primer tiempo. A pesar de la inferioridad numérica, los Leones de Mesopotamia lograron juntar líneas, cerraron espacios y hasta encontraron momentos de posesión que enfriaron el ritmo del partido. Senegal dominaba el balón, pero le costaba encontrar los espacios necesarios para ampliar la ventaja antes del descanso. El 1-0 parecía corto considerando la superioridad africana, mientras que el conjunto asiático se aferraba a la esperanza de resistir y buscar alguna oportunidad aislada. Sin embargo, todo cambiaría radicalmente tras el paso por los vestuarios.

La segunda mitad mostró la mejor versión de Senegal en lo que va del torneo. La presión alta comenzó a asfixiar completamente la salida iraquí y en el minuto 56 llegó el segundo golpe. Lamine Camara robó un balón en la frontal del área tras un error de Zidane Iqbal, condujo con inteligencia y asistió a Ismaïla Sarr, quien únicamente tuvo que anticiparse a su marcador para empujar el balón al fondo de la red. El 2-0 no era suficiente para las aspiraciones de clasificación, por lo que Pape Thiaw reaccionó inmediatamente desde el banquillo introduciendo a Nicolas Jackson, Iliman Ndiaye y Pape Gueye con un mensaje claro: seguir atacando sin especular. La apuesta fue un éxito absoluto.

El ingreso de Pape Gueye transformó el partido. Apenas dos minutos después de pisar el césped, el mediocampista del Villarreal recibió un balón en la frontal del área y conectó un potente zurdazo que se incrustó junto al poste izquierdo para marcar el 3-0. El estadio apenas terminaba de celebrar cuando volvió a aparecer el mismo protagonista. En el minuto 72, Iliman Ndiaye sirvió un balón cerca del punto penal y Gueye, completamente libre de marca, soltó un impresionante disparo de 132 kilómetros por hora que dejó inmóvil al arquero Jalal Hassan. Dos auténticos golazos que desataron la fiesta senegalesa en las tribunas y acercaban al equipo africano al objetivo que había perseguido durante toda la tarde.
Con Irak completamente resignado y sin capacidad de respuesta, Senegal continuó atacando como si necesitara diez goles más. La intensidad jamás disminuyó y esa ambición encontró recompensa nuevamente en el minuto 82. Iliman Ndiaye, inspirado por los remates de larga distancia de Gueye, condujo desde el mediocampo antes de sacar un violento disparo desde fuera del área que viajó a más de 120 kilómetros por hora para firmar el definitivo 5-0. El Toronto Stadium, con más de 43 mil espectadores, terminó convertido en una auténtica fiesta africana, mientras los aficionados celebraban cada toque del balón conscientes de que estaban presenciando una actuación memorable de los Leones de Teranga.

El pitazo final confirmó mucho más que una goleada. Senegal sumó sus primeros tres puntos del torneo, cerró la fase de grupos con una diferencia de gol de +2 y quedó ubicado provisionalmente entre los mejores terceros de la Copa Mundial de la FIFA 2026, manteniendo intactas sus esperanzas de avanzar a la ronda de 32. Después de dos derrotas frente a Francia y Noruega, el conjunto dirigido por Pape Thiaw respondió cuando más lo necesitaba, demostrando carácter, contundencia y una capacidad ofensiva que había permanecido escondida durante gran parte del campeonato. Ahora solo queda esperar los resultados del resto de grupos.
El sueño mundialista sigue vivo y, después de una exhibición como la vivida en Toronto, Senegal tiene motivos de sobra para creer que aún puede escribir un capítulo más en esta Copa del Mundo.





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